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El Masaje Perineal

El masaje perineal es una técnica que se emplea al final del embarazo con el objeto de que la musculatura se haga más elástica para el momento del parto. Sigue leyendo que te lo cuento todo!

Lo has probado? Deja un comentario y cuéntanos tu experiencia, seguro que nos sirve de ayuda a todas.

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El suelo pélvico

Como sabes, el suelo pélvico es una importante estructura de nuestra anatomía. Es como una hamaca flexible en la que descansan los órganos urinarios y genitales. Si esta estructura se debilita o daña podemos encontrarnos con diferentes patologías nada deseables: disfunciones sexuales, incontinencias y prolapsos. El embarazo supone un momento de riesgo para que nuestro suelo pélvico se debilite. Una de las razones por las que ocurre esto es la acción hormonal, que hace que nuestros tejidos se vuelvan más elásticos y relajados. Otra razón es el peso extra que el suelo pélvico tiene que soportar: el útero lleno de líquido, el bebé, la placenta… al final del embarazo suponen unos seis kilos que nuestra musculatura tiene que acomodar. Y tras el embarazo, el parto que también puede suponer un momento (AUNQUE NO TIENE POR QUÉ)  en el que nuestro suelo pélvico sufra algún traumatismo.

Objetivos del masaje perineal durante el embarazo

El masaje perineal persigue tres objetivos fundamentales. El primero es hidratar la mucosa y para eso el masaje se realiza usando aceites esenciales hidratantes. El segundo es dar elasticidad a la mucosa y a la musculatura para facilitar el expulsivo. El tercer objetivo es incorporar la sensación de estiramiento como algo normal y que durante el parto esta sensación no sea algo nuevo y nos asuste.

Con todo esto se pretende que el suelo pélvico sufra el menor daño posible durante el parto evitando así desgarros y episiotomías en el parto.

¿Es verdaderamente útil?

Si, eso nos dice la evidencia científica. El masaje perineal ha sido sometido a estudio por varios grupos de investigadores. Hay una revisión Cochrane en 2013 (revisión de artículos científicos de calidad) que sostiene que las mujeres que practican el masaje perineal tienen menos probabilidad de que se les haga una episiotomía. Otros estudios sostienen además que es útil en la prevención de desgarros durante el parto  y no sólo eso, también encuentran que tres meses tras el parto, las mujeres que lo han realizado señalan tener menos dolor perineal y menos dolor en las relaciones sexuales.

¿Cuándo empezar y durante cuánto tiempo practicar el masaje?

Los resultados de las investigaciones sostienen que se aprecian resultados significativos empezando el masaje en la semana 34 hasta el final del embarazo, todos los días (o al menos 3 días a la semana) durante 10 minutos.

¿Cómo empezar?

Con las uñas bien recortadas y limpias, después de lavarte las manos y tras un baño o ducha para que tu musculatura se relaje (otra opción es aplicar  unos paños calentitos en la zona). También es recomendable que hayas hecho pis antes de empezar. El masaje te lo puedes hacer a ti misma con tu dedo pulgar o te puede ayudar tu pareja, utilizando los dedos índice y corazón.

¿Es doloroso?

No. El masaje no debe ser doloroso, aunque sí puede ser un poco molesto. Imagina la sensación que tienes cuando practicas estiramientos en otro músculo, por ejemplo el interior de tus piernas: notas que los músculos se estiran, molesta un poco pero no es perjudicial. Con este masaje pasa lo mismo, estás estirando una musculatura. Es posible que notes hormigueo o sensación de quemazón. Si ves que te molesta mucho, déjalo para el día siguiente y hazlo poco a poco. Recuerda que nunca debes hacer nada que te cause malestar.

La técnicaMasaje prenatal

Colócate en la posición que te sea más cómoda, acostada o reclinada, por ejemplo. Introduce el pulgar en tu vagina, unos 3cm y ejerce una leve presión hacia abajo hasta que notes sensación de calor. Después añade a la presión hacia abajo un balanceo de lado a lado con un movimiento firme pero delicado. Otro movimiento que puedes realizar es deslizar el dedo desde la vagina hacia afuera y viceversa manteniendo la presión hacia abajo. Puedes consultar a tu matrona para que te ayude con el masaje.

Otras consideraciones

Hay obstetras que sostienen que este masaje debe ser realizado por mujeres en su primer embarazo y no en los siguientes puesto que la musculatura, después del primer parto, queda más relajada. Sin embargo, si tienes alguna cicatriz por un desgarro o una episiotomía anterior, este masaje te ayudará a flexibilizar e hidratar la cicatriz. Lo que puedes hacer si es tu segundo embarazo, es preguntarle a tu matrona para que ella valore el estado de tu suelo pélvico y por supuesto realizar ejercicios de fortalecimiento.

Uno de los aceites esenciales que más se recomienda para este masaje es el de rosa mosqueta, aunque también lo puedes realizar con otros aceites como el de almendras. Comprueba en otra zona de tu cuerpo que no eres alérgica aceite.

Para terminar, recuerda que no debes realizarte el masaje si estás pasando por una infección de algún tipo o si tienes la vulva irritada.

No olvides dejar tu comentario, ¿qué te parece el artículo? ¿has practicado este masaje? ¿Tienes alguna duda?

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Publicado en: Embarazadas, Técnicas

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